Sala de comunicaciones

Una agenda social legislativa

Por noviembre 20, 2009 octubre 1st, 2020 Sin comentarios

Hay dos sentimientos que impulsan la movilización social: por un lado la amenaza y el miedo y, por el otro, la esperanza. Por muchos años la sociedad democrática ha respondido a la dinámica impuesta por el oficialismo desde la amenaza, la cual, sin duda alguna, es real y afecta el modo de vivir de todos los venezolanos, pero es la hora de responder y movilizar a la sociedad desde la esperanza.

Una de las oportunidades que tenemos en el 2010, con ocasión de las elecciones parlamentarias, es brindarles a los venezolanos un dibujo, para que en conjunto lo completemos, de cuál es la Venezuela que queremos. Esta es la idea de la Agenda Social Legislativa (ASL), uno de los cuatro puntos que proponemos en el Plan Todos Unidos (1.Primarias, 2.Asamblea Social Legislativa, 3.Defensa del Voto, 4.Tarjeta Unitaria). En la ASL debemos presentar una propuesta de país reflejada en leyes y acuerdos pero también en prácticas parlamentarias que promuevan la seguridad ciudadana y social de todos los venezolanos, desarrollen fielmente los contenidos de nuestra Constitución, que impulsen su cumplimiento, garanticen la libertad de los ciudadanos y promuevan un clima de respeto y tolerancia entre las distintas fuerzas políticas y sociales que hacen vida en el país.

Queremos insistir en la necesidad de conformar una ASL Común, que permita que los candidatos de la Unidad impulsen una campaña propositiva, con propuestas claras que incidan en la calidad de vida de todo el pueblo venezolano.

De la misma forma en como hemos abogado por la participación popular en las escogencia de los candidatos a través de elecciones primarias, abogamos porque esta ASL sea el producto de un proceso de consulta en la calle, las comunidades, los concejos municipales, los Consejos Legislativos Regionales y las universidades, los gremios y sindicatos, dirigida por un grupo multidisciplinario con representantes de partidos, sociedad civil, estudiantes y demás sectores. Pensar, dibujar, hablar y debatir sobre la Venezuela que queremos es alimento para la esperanza. La esperanza que moviliza es precisamente eso: una visión de cómo sería Venezuela y de cómo viviría su pueblo, una visión de país por la cual luchar. Este país por el cual luchamos es una Venezuela en donde podemos superar la pobreza en Paz y en Democracia, con trabajo y de manera sustentable.

La ASL, por un lado, debe proponer soluciones a los problemas sociales fundamentales de los venezolanos tales como la Seguridad Ciudadana, Seguridad Social, Salud, Educación, Democratización de la renta petrolera, Seguridad y Soberanía Alimentaría y, por otro lado, debe contener instrumentos que impulsen un clima de paz, respeto y tolerancia en el país. Entre estos instrumentos encontramos una Ley de Amnistía, sobre Protección de la Libertad de Expresión y la Promoción y Protección de la Libertad Sindical.

Ahora bien, cuando hablamos de que esta Agenda Legislativa no se limita a presentar Leyes, sino que puede abarcar acuerdos y practicas sobre un conjunto de acciones que la Alternativa Democrática debe adelantar desde el foro de la Asamblea Nacional, nos referimos por ejemplo a la necesidad de impulsar una renovación de los Poderes Públicos, respetando fielmente los criterios de participación ciudadana y de independencia política que establece la Constitución. Nos referimos también, al accionar que debe caracterizar a los diputados que resulten electos, el cual debe ser de respeto, tolerancia y apertura. Tenemos el reto de demostrar a los venezolanos que el Parlamento puede ser distinto. Debemos hacer lo que es incapaz de hacer y generar el oficialismo: promover acuerdos para impulsar leyes que beneficien a las grandes mayorías, incorporando a todos los sectores que tienen algo valioso que aportar, vengan de donde vengan.

Estamos seguros que un proyecto concebido de esta forma nos permitirá invitar a millones de persona que tienen la idea de que las cosas se pueden hacer distintas en el país y que desean un cambio. De esos millones de venezolanos, hay muchos que vienen del oficialismo; hay que definir un proyecto que los incorpore y con el cual nos sintamos legítima y honestamente identificados. Tenemos que plantear un proyecto transformador, un proyecto de futuro, que busque superar lo que ocurrió en el pasado y lo que está ocurriendo en este momento y para eso el pueblo quiere participar. Si algo ha ocurrido en esta última década, tanto en el oficialismo como en la alternativa, es una demanda cada vez más creciente de participación.

Leopoldo López

Columna publicada por el diario El Nacional

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