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Todos los derechos para todas las personas: Educación

Por julio 3, 2009 octubre 1st, 2020 Sin comentarios

La superación de la pobreza está estrechamente vinculada con la calidad y la universalidad de la educación. Es imposible pensar en sacar de la pobreza a los 7 de cada 10 venezolanos que hoy viven en esta condición, sin asumir la transformación de la educación hacia un sistema que le llegue a todos y que sea de calidad, es decir que todos los niños no solo vayan a la escuela sino que aprendan. Esto último puede parecer obvio pero hoy en nuestro país ni la universalidad ni la calidad de la educación son una realidad. Esta es una violación más, diaria y continua, de los derechos establecidos en la constitución.

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El artículo 103 de la Carta Magna señala que “Toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades… El Estado creará y sostendrá instituciones y servicios suficientemente dotados para asegurar el acceso, permanencia y culminación en el sistema educativo” (el subrayado es nuestro). Analicemos brevemente los aspectos más importantes de este mandato constitucional.

“Toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades”. En la calidad de la educación inciden muchas variables, siendo las más importantes la formación del maestro; los incentivos con los que cuenta; la infraestructura de las escuelas y la dotación de las mismas. Acerca de los incentivos, es importante señalar que el maestro es uno de los peores pagados en nuestro país y esto ha llevado a que cada vez más personas preparadas y con vocación de enseñanza deserten del sistema educativo. Como podemos ver, la deserción no es solo un asunto que afecta a los alumnos. En cuanto a la infraestructura, es un hecho lamentable que para este año escolar 2009, el 30 por ciento de las escuelas no pudieron comenzar clases según el calendario establecido por mal estado de las mismas (algunas de ellas en un estado verdaderamente deplorable) o problemas de dotación.

“El Estado creará y sostendrá instituciones y servicios suficientemente dotados para asegurar el acceso, permanencia y culminación en el sistema educativo” (subrayado nuestro). Veamos el tema de cuántos están siendo educados. Según cifras oficiales, de cada 100 niños que se incorporan al sistema educativo en el 1er grado, solo 37 pasan de 6to a 7mo, es decir se quedan fuera del sistema educativo 63 de cada 100 niños en las edades que van de 6 a 12 años. De los que pasan a 7mo grado, sólo 17 terminan graduándose de bachiller. Del total de niños que entran en primer grado 83% no culminan sus estudios de educación media y diversificada. Y ¿Por qué subrayo las palabras permanencia y culminación? Porque no basta con el acceso. Aquí hay que reconocer el esfuerzo de las misiones en tratar de aumentar el acceso a la educación, pero el fondo del problema es que cada vez desertan más niños y de manera más rápida. Eso es lo que ocurre cuando por un efecto inmediatista y efectista se plantea el acceso a la educación sin atacar los problemas de la permanencia y la culminación.

¿Qué pasa con la vida de esos niños y jóvenes? Unos, pierden acceso a la herramienta más formidable que tienen para superarse como personas: la educación. Algunos pasan a buscar oportunidades de empleo, muchas veces sin tener suerte, otros entran en el camino de la violencia y ven la delincuencia como la única opción. Para un joven de 14 años que no consigue oportunidades de empleo, se le cierran las posibilidades de estudio, de cultura, de deporte, llega a ver en la delincuencia una opción de vida.

Ante esto, ¿qué podemos hacer como ciudadanos? Organizarnos en comunidades educativas, organizarnos para supervisar la calidad de la alimentación de nuestros hijos, la infraestructura de las escuelas, la calidad y asistencia de los maestros y docentes.

Si quieres unirte a este esfuerzo puedes contactarnos al 0800.00REDES.

Leopoldo López.

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