Mi día a día lejos de la familia

Selma, una película para tener presente

Por octubre 2, 2020 octubre 13th, 2020 Sin comentarios

En 2015, estando preso injustamente en Ramo Verde, en uno de esos días que me permitieron ver películas, pude ver una que me había llevado Lilian: Selma.

La semana pasada uno de los educadores que venció el miedo y salió a la calle a protestar por sus derechos y por la libertad, reivindicaba el derecho a la protesta y hacía un llamado a todos los sectores a salir a protestar juntos por la Libertad. Y es que, en la Venezuela de hoy, la libertad es el condicionante para todo lo demás.

Me acordé de Selma, la busqué y la volví a ver

Hay personas que todavía se preguntan si tiene algún sentido la protesta, la lucha no violenta. Mi respuesta es sí, si tiene sentido, si vale la pena; y la razón por la que vale la pena es por ser consistentes en nuestra convicción de que, ante cualquier atropello a nuestros derechos, es necesario alzar nuestra voz, alzar nuestra conciencia. 

Martin Luther King escribió en la “Carta desde la cárcel de Birmingham” en 1963 “La injusticia debe ser expuesta, con toda la tensión que su exposición provoca”, y estoy de acuerdo. La lucha no violenta no es pasiva, ni contemplativa, ni complaciente. Todo lo contrario. Los más importantes referentes de la política de no violencia, Gandhi, Mandela, Luther King, han sido figuras profundamente irreverentes y desafiantes del status quo. La no violencia es irreverente y desafiante, es una forma de lucha que también está llena de riesgos por su naturaleza rebelde. Y es que exige ser rebelde y ante cualquier atropello a nuestros derechos, es necesario protestar, alzar nuestra voz, alzar nuestra conciencia.

0