Sala de comunicaciones

Esperanza y organización

Por noviembre 5, 2010 octubre 1st, 2020 Sin comentarios

IMG_9340

En nuestro primer artículo de este año, decíamos que 2010 presentaría grandes oportunidades para la consolidación de una verdadera alternativa democrática en nuestro país. Hoy, más que nunca, esto es una realidad.

Aunque vemos que el gobierno después de las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional ha profundizado en acciones arbitrarias y en expropiaciones que muchas veces se vuelven en confiscaciones, este comportamiento hay que entenderlo como parte de una estrategia defensiva del gobierno que siempre ha aplicado cada vez que la alternativa democrática obtiene una victoria electoral.

Esta estrategia consiste en: a. evitar rápidamente que la opinión pública sienta que la alternativa democrática es mayoría; b. demostrar que las victorias de la alternativa democrática no sirven de nada y; c. desmoralizar  y crear desesperanza en todos los venezolanos que buscan una alternativa, tratando de hacerles creer que después de este gobierno no hay ningún camino.

Ya este libreto lo utilizó el gobierno posterior al referéndum de 2007, aprobando mediante decretos y leyes disposiciones de la reforma constitucional que fueron rechazadas por el pueblo y también en el 2008, inhabilitando candidatos con opción de triunfo y luego quitando competencias a gobernaciones y desmantelando prácticamente la Alcaldía Mayor de Caracas por el solo hecho de que ganó una opción política distinta al oficialismo.

Y ¿qué podemos hacer? Se preguntarán muchos. En primer lugar, estar conscientes de que el gobierno está a la defensiva. No debemos subestimarlo pero tampoco, como muchas veces suele hacerse, sobreestimarlo. En segundo lugar, evitar la postración, la desesperanza y, por el contrario, promover la esperanza mediante un proyecto claro que seamos capaces de hacer visualizar hasta el último venezolano en el último rincón del país. En tercer lugar, aunque siempre lo he considerado lo más importante, organizarnos.

Organización es la palabra clave. Solo organizados  podemos canalizar, pacíficamente pero con contundencia, el descontento popular. Solo organizados tendremos éxito en la lucha por la reivindicación de cualquier derecho consagrado en nuestra constitución. Insistentemente hemos dicho que debemos profundizar en la organización popular, en el trabajo en las comunidades, con los distintos sectores, con los sindicatos, en el acompañamiento al pueblo en sus problemas, en elevar los niveles de conciencia del venezolano, proporcionándoles  herramientas de formación para el trabajo y para la solución de problemas concretos en sus comunidades, así como para la defensa de sus derechos.

En la Venezuela de hoy cobra una especial importancia la lucha por la defensa de los trabajadores, los cuales están viendo como día a día se desconocen sus derechos por un gobierno que, irónicamente,  se hace llamar socialista. Recientemente tuvimos la oportunidad de promover junto a diferentes representaciones sindicales del país, la conformación de un Frente Nacional de Trabajadores cuyos objetivos fundamentales son: a. la defensa la defensa de los derechos laborales contemplados en la Constitución, b. garantizar el libre ejercicio de los movimientos sindicales venezolanos, c. exigir la discusión y cumplimiento justo de los contratos colectivos y d. defender el derecho a la protesta por las reivindicaciones laborales.

Este frente también busca incorporar y legitimar líderes. No basta expresar un cambio electoralmente, debemos organizarnos día a día en todos los frentes, debemos ser consecuentes en la lucha por los derechos de los trabajadores afectados por este gobierno que se vale del poder del Estado para humillarlos y violentar sus garantías constitucionales. Este es sólo uno de los pasos que estamos dando de la mano con la gente, con la fuerza laboral y productiva del país, para avanzar en la construcción de esa Venezuela unida que queremos todos los venezolanos, todos los hombres y mujeres trabajadoras de este país.

En nuestro país hay dos caminos, el tomado por un gobierno que ha estatizado todo, incluso los derechos de los trabajadores y el de conciliación, donde la paz, la equidad y el progreso son posibles en paz y democracia.

El país está demandando con urgencia que se comprenda el momento en el vivimos, que los líderes de la alternativa democrática entendamos bien el desafío que tenemos por delante: se trata de crear las condiciones para una profunda transformación de la vida del país y se trata de organizarnos, no para simplemente ganar elecciones, sino para gobernar un país.

Leopoldo López.

El Nacional, Opinión.


0